jueves, 19 de abril de 2007

Zapatero a tus zapatos


Paseando por la plaza del Ensanche, oí un comentario que me hizo pensar, y no es poco.

Un marido obediente, como todos, aprovechando que su mujer estaba fuera de casa, quiso darle una sorpresa para cuando volviera e intentó montar un armario. Y sí que lo montó, y además, cual no sería su sorpresa, que le sobró un cajón.

A mi tío también le gustaba siempre desmontar todo lo que pillaba y volver a montarlo. Normalmente le sobraban piezas, pero si funcionaba, lo daba por bueno. Seguramente la pieza que sobraba no sería muy importante, de lo contrario...

Pero que te sobre un cajón!!!

Zapatero a tus zapatos; cocinero a la cocina.

Y hablando de cocineros y cocinas, creo que el próximo sábado nos toca saborear los guisos de nuestro afamado chef.

Hasta entonces pues.

1 comentario:

iñaki dijo...

Despues de leer lo de zapatero a tus zapatos,y conociendo las múltiples habilidades de nuestro chef,debo de pensar que lo que realmente quería el tal manitas,era demostrar su saber hacer,y con un simple mueble,quitando de aquí y de allí, hacer DOS,lo malo fue que con tan solo un cajón que le sobró,no podía hacer gran cosa, pero consiguió montarlo solito,y que no se notara la falta.
Referente a otras cuestiones debo decir que anoche fué la noche... la gran noche, la madre de todas las noches, por fin pude poner en práctica casi todas las estrategias que venía maquinando desde la gran derrota, si bien no pude desquitarme del todo con el amigo Maxi, pues fué harto dificil cazarle "a la chica" y no me pude vengar,con todas las de la ley,pelearon hasta el final, estuvimos igualados toda la partida, hasta que Williamson se tuvo que dar por vencido, y reconocer nuestra natural superioridad.
Por mi parte debo de admitir que como casi siempre, les regalé unas cuantas bazas y unos cuantos tantos, para mantener su ilusión y deseo de triunfo, pero muy sutilmente mi compañero implacable fué minando todas sus estrategias y desbatando casi todos sus ataques, a los que yo por otro les animaba, y así sucedió que fueron de victoria en victoria,hasta la derrota final.
La cena como siempre, total, todo en su punto elaborado por nuestro super chef Williamson, si bien hay que reconocer que todo el mérito no fué solo del chef, pues el cohinillo que trajo el amigo Maxi a parte de bueniiisimo, casi se hizo el solito. Y es que Maxi,que es mucho Maxi, y Charo ,que es mucha Charo, cada vez eligen no solo los mejores cochinillos, sino que tambien los mas listos, y vienen casi todos con el graduado escolar, y un curso de cocina, para que no se pasen nunca de punto.
El ambiente como siempre al maximo,las expectativas como siempre cubiertas y ampliamente superadas, las chicas a excepción de Juana Mari, que le marcó a Williamson en un par de ocasiones,se portaron, Maxi no me dejó desquitarme del todo, pero se no estuvo de todo mal, Xabier supo aguantar con estoicidad mis embates, y supo dirgir con maestria y en el sentido correcto toda mi furia contenida y todos los ataques ciegos que realicé, en la batalla mi lema es disparar a todo incluído a mi compañero, incluso a mi mismo si me pongo a tiro...