
A quince de marzo, da el sol en la umbría y canta la golondrina.
Cabrito el de marzo, cordero el de enero.
Cuando marzo mayea, mayo marcea.
Desde luego, hay refranes para todos los gustos. Hasta aquel que dice: " Hombre refranero...
A mí lo que me interesa es ese segundo, el del cabrito.
Aprovechando la coyuntura de tener entre nosotros un magnífico chef y un no menos estimado pinche, podrámos zamparnos un buen cabrito en la próxima cena.
No es que,...sólamente es por aprovechar el momento, es una idea, nada más.
Y hablando de comida, se me está despertando el apetito y voy a acercarme hasta la cocina a ver si cae algo.
Hasta la vuelta.
