
A quince de marzo, da el sol en la umbría y canta la golondrina.
Cabrito el de marzo, cordero el de enero.
Cuando marzo mayea, mayo marcea.
Desde luego, hay refranes para todos los gustos. Hasta aquel que dice: " Hombre refranero...
A mí lo que me interesa es ese segundo, el del cabrito.
Aprovechando la coyuntura de tener entre nosotros un magnífico chef y un no menos estimado pinche, podrámos zamparnos un buen cabrito en la próxima cena.
No es que,...sólamente es por aprovechar el momento, es una idea, nada más.
Y hablando de comida, se me está despertando el apetito y voy a acercarme hasta la cocina a ver si cae algo.
Hasta la vuelta.
1 comentario:
Bueno en este caso será "a la veintisiete, va la vencida", yo por intentarlo, que no quede.
Me parece muy bien el comentario que has echo alabando las altas cualidades de NUESTRO CHEF, y su AYUDANTE altamente cualificado, la verdad es que poder contar contar con estos firmas no tiene precio, justo es reconocerles el mérito que tienen, y lo bien que lo hacen.
Se que es un lujo inmerecido, tener la suerte de encontrarte con ese tipo de gente,y sentirte uno mas. No es extraño que las fechas en las que realizamos las cenas, sean "sagradas", y lo mas importante, y lo de menos, (encima) son esas estupendisimas cenas, lo que nos importa de verdad es el ambientillo que tenemos alrededor de unas cartas, unos farias y unas copas, y siempre con el consabido listillo que quiere todos los órdagos a chica que le mete el amigo Maxi, y en todos me pilla de pardillo.
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